Estimados clientes, os comunicamos que todos los pedidos realizados entre el 3 de Agosto y el 25 de agosto se servirán a partir del 26 de Agosto. Sentimos las molestias.
Volver

Problemas técnicos habituales en la manipulación de papel (II): otros acabados

ASPECTOS TÉCNICOS

En el post anterior repasamos algunas de las dificultades principales que se pueden encontrar al trabajar un papel para el sector editorial o packaging, en las técnicas de manipulación que suponen la aplicación de tinta en el material. Pero del mismo modo, los relieves, los pliegues y la aplicación de cola, entre otros, pueden provocar problemas si no se realizan de la forma adecuada. A continuación, repasaremos cuatro técnicas más para encontrar las soluciones adecuadas ante cada situación. 

1. Relieves o grabados

Profundidad: En el caso de los grabados o relieves, la profundidad a aplicar es el aspecto clave a tener en cuenta para garantizar un buen resultado. Contra más marcado tenga que ser el relieve a crear, el papel debe tener mayor calidad (mayor cantidad de fibra larga) para resistir sin problemas la presión sin partirse. Los papeles de fibra corta o mucha carga no podrán aportar suficiente resistencia para admitir el grabado sin que se rompa.  

2. Troquelado

Limpieza: El troquelado más moderno se realiza con láser, que no produce dificultades añadidas, pero si se quiere optar por un método tradicional (trabajado con alambres), puede surgir alguna complicación en su trabajo. El principal problema se produce al crear trazos con muchos ángulos rectos, ya que los puntos de unión son más complejos de trabajar. Al elaborar la forma a troquelar, el alambre debe unirse lo máximo posible, pero siempre existen micras de separación en los ángulos de unión que hacen que el papel no se separe completamente y la parte que debe eliminarse quede enganchada al material por unos pequeños puntos. Este sobrante hay que retirarlo a mano, y la complejidad reside en limpiar los restos que quedan para pulir la forma (con un coste económico de manipulación mayor). Para evitarlo, es mejor optar por formas redondas, que no dejan estos residuos de separación, y dejar de lado las letras con muchos ángulos rectos. 

3. Hendidos

Rotura: Al doblar un papel para realizar un hendido, si se aplica presión sobre un material de poca calidad es fácil que se rompa por la falta de resistencia, como ocurre con los papeles delgados, offset o con mucha carga. En cambio, papeles fabricados principalmente con fibra larga tendrán suficiente resistencia para aguantar esta presión sin problemas de rotura. Adicionalmente, para que quede un hendido limpio y recto, hay que aplicarlo en dirección de la fibra, evitando así las imperfecciones surgidas por doblar las hebras de celulosa por la mitad. 

4. Plegado

Planitud de la tapa: Esta técnica, similar a la del hendido, también requiere de una cierta resistencia del papel para evitar su rotura. El uso de papeles con mucha carga y delgados permite que la tapa caiga por su falta de cuerpo, pero es más fácil que se rompa por sus débiles propiedades mecánicas y necesita un plastificado que lo evite. En cambio, los papeles de fibra larga aportan la fortaleza suficiente para mantener intacto el embalaje. Para que quede perfecto y la tapa caiga de forma natural sin ofrecer resistencia, el plegado debe hacerse en este caso en dirección de las fibras (ya que, si se realiza a contrafibra, puede quedar la tapa levantada, afectando a la estética del embalaje plegable).  

5. Encolado

Adherencia de materiales: Para fabricar una portada de libro dura o una caja forrada, generalmente se une un material de recubrimiento, que aporta la estética, a un cartoncillo, que le da cuerpo. En el encolado de ambas partes, puede darse el caso que la cola no tenga fuerza suficiente para mantener el papel de recubrimiento enganchado. Para evitar que esto ocurra, la única solución es jugar con la gran variedad de colas que existen en el mercado (frías o calientes, de origen animal o sintéticas, etc.) hasta encontrar la más adecuada para el proyecto a realizar. 

Tensiones en el material: Cuando se aplica cola a un papel, las fibras se humedecen y pueden crear una tensión, estirando en dirección a estas. Por ello, si para forrar un cartoncillo se combina un cartón muy fino con un material de recubrimiento de mayor gramaje colocado en la dirección de fibra incorrecta, es probable que las fibras tengan mayor fuerza y doblen la tapa o la caja, al no tener el cartoncillo consistencia suficiente para contrarrestar la tensión del papel. La solución para este problema es encolar siempre en dirección de la fibra y, en casos extremos, asegurar que el material interior sea más grueso que el papel de recubrimiento.