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Papel para packaging: ¿qué características debe tener?

PACKAGING

El packaging de lujo es un sector que se caracteriza por tener unos requisitos muy específicos, tanto físicos como mecánicos, por lo que precisa de una combinación perfecta de diseño y funcionalidad. Además, se pueden diferenciar dos mercados: el packaging flexible, con necesidades más efímeras al tratarse de embalajes principalmente para perfumería y cosmética; y el packaging rígido, cuyo embalaje puede ser usado para guardar el producto durante un largo período de tiempo (como pueden ser bebidas premium o zapatos de calidad).

Si bien distinguimos estas dos opciones, ambas tienen un gran elemento en común: el packaging está al servicio del diseño, un factor que busca transmitir calidad, elegancia y, muy a menudo, sensaciones. En la mayoría de ocasiones, sólo se consigue este efecto a través de la personalización del embalaje. 

Personalización absoluta

Ante los lineales repletos de productos que podemos encontrar en los establecimientos, es importante que el packaging tenga un acabado que le haga destacar. Para ello, es indispensable una correcta elección entre los diversos tipos de papel existentes. Muchos materiales consiguen diferenciarse simplemente mediante su aspecto: color, brillo, imitación piel o tacto (siendo este último elemento el que más consigue trasmitir sensaciones al consumidor). Es importante saber que hay papeles más texturizados por una cara que por otra, como por ejemplo Masterblank o Ultrabox, que permiten escoger el grado de sensación que queremos transmitir.

Así, un elemento que nos permite personalizar el packaging es el gofrado. La mayoría de materiales se podrán gofrar y texturizar bajo demanda, permitiéndonos dar ese aspecto único que lo diferencie del resto de embalajes. Pero es importante saber que cada una de estas versiones lleva consigo unos requerimientos técnicos, por ejemplo, en el contracolado, la impresión; y otros requerimientos más estéticos, como en su resistencia ante las marcas blancas producidas por el roce con objetos. Hay que tener en cuenta ambos factores en el trabajo del papel para el mejor resultado. 

La vida del packaging

Como apuntábamos al principio, no es necesaria la misma resistencia en un cofre que se abrirá y cerrará cientos de veces, que una caja de perfume que puede requerir mucha calidad estética pero que se tirará al llegar a casa. En el primer caso, se deberá usar un material de fibra larga, doblado paralelamente a la dirección de la fibra para garantizar esta funcionalidad. En cambio, en el segundo caso será necesario seleccionar un material que resista y transmita sensaciones, pero con la fibra corta será suficiente; además de garantizar un buen carteo y rigidez, de modo que al doblarse permita tener solapas bien dobladas y cerradas.

En resumen, si un papel necesita doblarse multitud de veces y aguantar en el tiempo debemos buscar materiales de fibra larga, así como tintados en masa que resisten mejor este factor temporal de larga duración. Si buscamos un pliegue más limpio usaremos papeles con mayor composición de fibra corta. No obstante, si queremos obtener materiales con una buena rigidez y carteo, un papel de composición mixta será la mejor opción, ya que la fibra larga le añade rigidez.

En dirección de la fibra y de gramaje adecuado

Ambos tipos de papel, fibra larga y fibra corta, deben usarse siempre en la dirección de fibra para garantizar estos objetivos. Esto se debe a que el hecho de doblar las fibras hace que se arruguen y el pliegue quede “sucio”, poco estético, especialmente si el estuche va dirigido a packaging premium y debe, por tanto, cuidar cada detalle. De hecho, si el papel es de mala calidad y la doblez se hace a contrafibra, el papel podría llegar a romperse. 

Del mismo modo, el gramaje del papel condiciona las manipulaciones que podrá recibir, por lo que hay que elegir el adecuado en función del uso que se le va a dar y del embalaje a producir. Los valores estándares se encuentran en los 100-115 gramos para el packaging rígido y los 300-350 gramos para el flexible. Pero, como siempre, desde Guarro Casas recomendamos trabajar junto al manipulador, ya que el gramaje también vendrá condicionado por el tipo de máquinas usadas.